Dialéctica pura

by 16:23:00 1 críticos literarios
Suplemento NO
Página 12
por Javier Aguirre
Preguntas y respuestas


¿Cómo funciona Funesiana?

Es una editorial artesanal que publica autores nóveles. La particularidad es que la tirada consta de 40 ejemplares hechos a mano uno por uno por el editor, que vendría a ser yo. Ningún autor paga para publicar sino que, de hecho, la editorial le paga al autor el 10 % en concepto de derechos de autor (no en dinero sino en ejemplares).

¿Cuándo empezaron, cuántos títulos tienen editados, cuántos ejemplares llevan vendidos?

Te adjunto un pdf explicativo al respecto de esta pregunta.


¿Cómo comparás el funcionamiento de la ePub y la literatura, con lo que viene ocurriendo hace años con la música y el MP3?

A primera vista, y según como vos lo das a entender en la misma pregunta, daría la impresión de que el camino que las editoriales y los autores están recorriendo en esta etapa sería parecido al camino que hicieron las discográficas y los músicos. Pero no tiene nada que ver. Son dos cuestiones distintas, básicamente porque el nivel de circulación de libros no se asemeja ni un poco al nivel de circulación de música.
Por lo pronto, la mayoría de los grandes editores quiere participar del incipiente mercado de libros electrónicos pero no quiere gastar el dinero que eso requiere para capacitarse y adaptarse a la época. Los que lo están haciendo y se animan, tienen el gran problema de que la inversión que hacen es muchísimo más grande que las ganancias que se obtienen en esta primera etapa. Por eso, para Funesiana, este es un gran momento ya que no nos interesa ser una “empresa” editorial sino dar a conocer trabajos de escritores jóvenes que están queriendo ingresar al mercado editorial. Trabajo para la Historia de la Literatura y no para el bolsillo de los autores ni el de la editorial, si tuviera que resumirlo de alguna manera y darte un título bravucón.
Creo que los lectores, finalmente, son los que le dan legitimidad a mi proyecto editorial. Ni los trabajos que hago para instalar los libros, ni el trabajo de “prensa y difusión”; nada de todo eso ha dado legitimidad a este proyecto. Fueron los lectores a quienes nos dirigimos para darles el poder de levantar u olvidar un autor. Y creo que los libros que han salido han sido bien recibidos. No hay intermediarios, es fluída comunicación entre autor y lector. Y en eso radica este pequeño cambio de paradigma. Si en Página 12 dicen que no es un buen proyecto o un buen libro a mí como editor no me preocupa porque sé que los lectores van a seguir leyendo si les parece bueno. Lo mismo sucede con las reseñas. En ese sentido, creo que Funesiana tiene tanto poder como una pequeña editorial de imprenta, de autor, subsidiada, etcétera. Tiene el poder que le han dado sus lectores a lo largo de estos cuatro años. Y a ellos se debe el trabajo diario de mejorar la propuesta. Si ellos empiezan a pedir el PDF, o el ePub, entonces va siendo hora de que nos adaptemos a su pedido porque son lectores exigentes que, sin embargo, están diciendo que quieren leer los libros que estamos publicando.

Vos sos autor, también, ¿verdad? ¿Cómo llevás ese múltiple rol de escribir, editar, encuadernar?

Soy autor, editor, encuadernador, actor, empleado público, guitarrista frustrado y exjugador de fútbol. Soy varias cosas como creo que varios al mismo tiempo lo son. No le veo una dificultad a desarrollar cada una de esas disciplinas. Sí encuentro que hay momentos para jugar al fútbol como así también hay momentos en los que tengo que sentarme y leer los textos inéditos que me envían potenciales autores, o el arduo trabajo de corregir mis poemas. Lo difícil es reconocer en qué momento hay que hacer un esfuerzo para poner el culo en la silla y en qué momento uno puede salir a pasear. Para eso hacen falta amigos que nos vean trabajar o ver trabajar a gente que uno admira. Si hay voluntad de trabajo, con paciencia se puede hacer todo. También es cierto que no deseo triunfar ya mismo, ni lograr un éxito rotundo de ventas ni ser famoso. Imagino que esto quedará claro desde el exacto momento en el que me pongo a trabajar en literatura en una ciudad tercermundista tan ausente de programas de lectura ni gobiernos capaces de pensar en la educación como una prioridad para la formación del ciudadano.

¿Cuánto dirías que tienen en común un autor “nuevo”, o que no vive de su vender su obra, con uno “consagrado”, o que sí vive vendiendo sus libros?

Los autores no son “nuevos”. Quizás nunca hayan aparecido en el diario o el suplemento cultural. Los autores nacen escribiendo, con las palabras en la boca que luego van al papel o al computador (como diría el adorable Javier Calvo). Creo que cualquier autor que haya publicado un libro ha escrito muchos otros antes de ese primer libro “nuevo”. Hay muchísimas cosas en común. Para mí no se diferencian en nada las personas que han tomado la decisión de convertirse en escritores; hayan o no publicado un libro.
La segunda parte de la pregunta, me parece abusivamente confusa. Decir que un autor nuevo es igual a decir que no vive de vender su obra es, por lo menos, estupidizante. Hay que tratar de ver el panorama completo; que sea nuevo no significa que no vive de vender su obra. Y, por otro lado, que sea consagrado no significa que viva de vender sus libros. Deberías conocer a Guillermo de Pósfay o a Gustavo Ferreyra, dos casos paradigmáticos. Uno vive de su obra pero para los medios culturales “no existe” porque “es nuevo” y, sin embargo, ha vendido miles y miles de libros. Y otro gran autor consagrado como es Ferreyra, vive de su trabajo como profesor secundario y universitario. Vamos, que en la encuesta de El Intepretador (sobre el trabajo que les da de comer a los autores), hasta Martín Kohan reconoce que no vive de la literatura.
Tendríamos que definir antes los conceptos “nuevo” y “consagrado”. Y para eso harían falta varias mesas de debate en las que, seguramente, no nos pondremos de acuerdo.

¿Qué paralelo trazarías entre la ePub y las editoriales/imprentas, que proponen “edite su libro”?

No le veo relación. “La” ePub es uno de varios formatos de libro electrónico. Otros son el “mobi”, el “pdf”, el “txt”, etc. La editorial o proyecto editorial o la imprenta que se ofrezca a publicar libros pagos por el autor puede elegir (o convenir con el autor) el formato que les parezca más conveniente. No entiendo adónde querés dirigir la pregunta.

¿Estás al tanto de cuestiones como la copyleft y la ley SOPA? ¿Qué opinás de ellas?

Funesiana trabaja para la difusión de los autores que publica y no para generar una rentabilidad cada vez mayor de “la pyme” (como han llamado en otros medios a Funesiana no sé si con ánimo de ofender o qué). Funesiana apoya y enaltece todo el trabajo que hacen los distintos actores del mercado editorial. Y creo que es justo que cada uno de esos actores (diseñadores, correctores, compaginadores, prenseros, catalogadores, editores, ilustradores) reciban un pago por su trabajo. El precio lo pone cada uno.
Por otro lado, y en mi particular punto de vista, el sistema capitalista hace rato que no funciona para desarrollar proyectos editoriales. Hace mucho tiempo que la lógica de la rentabilidad y la “empresa” ha dejado de ser útil para llevar adelante un proyecto editorial. Es por eso que creo que Internet y todas las herramientas que ofrece son el anillo del dedo que Funesiana tiene para cumplir con su pequeño objetivo que es dar a conocer a un joven autor. Y de eso nos valemos: de todas las herramientas posibles y existentes. Cada día aprendo un poco más lo que me permite ser más efectivo en el trabajo de que los autores sean conocidos por sus textos y no por sus fotos o parientes.
Es por eso que el Copyleft es una de las columnas vertebrales de este proyecto.

Con respecto a SOPA no estoy muy informado pero seguramente lo esté en próximas semanas.



*

Lucas Oliveira

Editor

Lucas Oliveira (1978), es editor de Funesiana, diseña libros electrónicos y en papel para distintos autores y proyectos editoriales. Publicó un libro de cuentos (Papel, Funesiana, 2006) y dos de poesía (Poesía para Gerentes, Funesiana, 2008 + Pura sangre busca establo, Funesiana, 2012), el ensayo “Conectados” (Editorial Kier, 2010) y participó de las antologías Buenos Aires. Escala 1:1 (Juan Terranova –comp.–, Entropía, 2007) 5 (El Quinteto de la Muerte, La Propia Cartonera, 2010, Uruguay), La fiesta de la narrativa (El Quinteto de la Muerte, Una ventana ediciones, 2010), Fixture, un picadito austral (Malaletra + Chuy, 2016). Es encuadernador artesanal y actor-guitarrista-futbolista frustrado. No quiere perder el rock.